Para una mejor conservación, evitar exponer el tejido a temperaturas superiores a 50 grados.
Limpieza
Antes de comenzar el proceso, aspire la tela con una boquilla suave. Elimine las manchas restantes frotando con un paño de microfibra húmedo.
Rocíe una solución de 500 ml de agua con una cucharada de detergente neutro incoloro sobre la mancha y utilice un paño de microfibra con movimientos circulares. Si la mancha persiste, repita el proceso hasta que desaparezca.
Para retirar la solución, utilice un paño de microfibra humedecido con agua, limpiando hasta que no queden residuos.
Por último, utilice un paño de microfibra seco para evitar la acumulación de agua y facilitar el secado.
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