Alfombras de lana

Las alfombras de lana son una excelente opción porque son extremadamente duraderas, una fibra naturalmente ignífuga, cálidas en invierno y frescas en verano.

Las alfombras de lana conservan bien su color y su aspecto natural. La lanolina, un aceite presente de forma natural en la lana, las hace más resistentes a las manchas que otros materiales.

El desprendimiento (o formación de bolitas) es inherente a las alfombras de lana. Las alfombras de lana nuevas experimentarán este desprendimiento significativo del pelo durante los primeros meses, dependiendo del uso. Pero no se preocupe, esto es normal y no afectará la calidad de la alfombra.

Las bolitas son una característica común de las alfombras hechas a mano. Se producen cuando los extremos de la lana se hacen visibles en el tejido. Esto es propio de una alfombra hecha a mano y se puede recortar o retirar sin afectar la integridad del tejido.

Instrucciones y precauciones

  • Gire la alfombra cada 3 meses para evitar la decoloración y el desgaste desigual.
  • Aspire regularmente usando solo succión, sin cepillos. Aspirar regularmente reducirá los derrames con el tiempo.
  • Evite tirar de cables sueltos. Si es necesario, asegúrelos para que queden a la altura de la pila.
  • Evite la luz solar directa para evitar daños por rayos UV o decoloración.
  • Limpie según sea necesario utilizando un paño húmedo (no mojado) con agua corriente; utilice un detergente suave según sea necesario.
  • Se recomienda una limpieza profesional; envíe la alfombra a un servicio profesional con experiencia en la limpieza de alfombras delicadas.
  • Para preservar la vida útil de la alfombra, recomendamos utilizar una alfombra antideslizante.